miércoles, 15 de abril de 2009

POR SU LLAGA

La Biblia nos dice:
"Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados". Isaías 53:5.
En este versículo es mencionada la palabra llaga, que significa: huella impresa, también dice que fue herido, es decir que tenía heridas que se convirtieron en llagas, o como dice el Interlineal Griego Español, tenía señales del sacrificio.
Antes de Jesucristo, los sacerdotes del templo de Dios hacían lo siguiente:
"Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados"·. Hebreos 10:11
¿Qué es lo que Jesús hizo?
"Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios". Hebreos 10:12.
La Biblia dice que él se ofreció una sola vez como sacrificio por los pecados, como cuando le hicieron las heridas por donde salió esa sangre preciosa, que derramó por todos los seres humanos, para que todos fuéramos perdonados y limpiados de ellos, y que ahora está sentado a la diestra de Dios, ¿Cómo puede ser esto posible si lo mataron?, él resucitó y vive por siempre, ¡aleluya!.
Pero lo que quiero decirte es que para matarlo le hicieron heridas en su espalda, cabeza, manos, pies y su costado, pero ahora ya no son heridas sino que son señales del sacrificio que las llamaremos llagas. Cuando Nuestro Señor resucitó se apareció a sus discípulos y a otros más, pero Tomás, uno de los apóstoles, no creyó, leamos lo que aconteció:
"Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costa, no creeré". Juan 20:24-25.
Tomás sabía que le hicieron esas heridas en su cuerpo y que la única manera de creer que él había resucitado es que esté vivo y que sus heridas estén en su cuerpo, sigamos leyendo:
"Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente". Juan 20: 26-27.
¿Te imaginas cuando Tomás miró las heridas y no sangraban sino eran señales de los clavos y su costado señal de lanza?, debió ser sorprendente; si hubiéremos estado en ese momento, si tú o yo hubiésemos sido Tomás, nos moríamos, tenlo por seguro.
Pero, fíjate con cuidado que lo que Tomás vió fueron llagas ya no heridas. Para estár más seguros de lo que estamos hablando recordemos que Jesús "Se ha sentado a la diestra de Dios", esto quiere decir que Jesús subió al cielo.
En el libro de Apocalipsis nos describe una escena cuando él subió y como eran y son sus llagas:
"Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado". Apocalipsis 5:6a
¿Qué significa la palabra inmolado?, la palabra inmolar significa: sacrificar de modo cruento una víctima a favor de la divinidad. Jesucristo está ahora en el cielo con la señal del sacrificio vivo, y lo más hermoso que leímos al principio de este estudio Bíblico fue Isaías 53:5.
"Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados".
La gente en todo el mundo puede ser sanada de todas sus enfermedades y sus dolencias porque por su llaga fuimos nosotros curados, ¡gloria a Dios!, entiende de una vez para siempre que tú no tienes que hacer nada para merecer ser sanado por Dios, no, de ninguna manera, sino que podemos todos ser sanados por sus llagas. Leamos este hermoso pasaje y esta declaración tan hermosa:
"Vino Jesús a casa de Pedro, y vió a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias". Mateo 8:14-17.
Si logras comprender y sobre todo tener fe de que por sus llagas ya fuimos nosotros curados, verás grandes cosas y podrás ayudar a aquellos que no conocen al autor de la salvación y al que tiene el poder de sanar toda dolencia y enfermedad.
Este mundo ignora lo que Jesús el Señor a hecho y es capaz de hacer por cada una de las personas, llevemos las buenas nuevas para este mundo que agoniza.


QUE DIOS TE BENDIGA

2 comentarios:

Frank Narváez dijo...

Preciosa reflexión evangelística

Frank Narváez dijo...

Preciosa reflexión que toca el corazón y enriquece la comprensión del sacrificio de nuestro Señor, Jesús. Hay que compartirla, para que el perdido encuentre lo que su alma busca desesperadamente.